martes, 4 de diciembre de 2012

CUENTOS DEL MUNDO


Los cuentos son mágicos. 
Pueden salvar de la muerte, como le ocurrió a Sherezade, en Las mil y una noches, también pueden zambullirte en vidas e historias desconocidas, y sobre todo en mundos alejados de lo que más conocemos. Con los cuentos podemos, sobre todo, conocer otros pueblos. Es otra manera de acercamiento al ser humano de latitudes tan alejadas de la nuestra. Los cuentos directamente nos llevan. Nos cogen de la mano y dirigen nuestra atención a recovecos, a rincones de estos países en los que quizá, jamás, nos podríamos adentrar. A fuerza de leer y oír cuentos de todo el mundo hemos ido aprendiendo cómo es la selva, cómo se vive en el desierto, cuán traicioneros pueden ser algunos animales y algunos hombres, pero también cuán generoso es el género humano en cualquier rincón del mundo.


El juicio de la piedra

Cuento de Myanmar 

Un adolescente de nombre Than viajaba a pie a la aldea de su abuelo. Marchó sin descanso desde la salida del sol. A la caída de la noche, llegó a las afueras de una ciudad. Se detuvo un poco más abajo del camino y buscó un lugar para dormir. Than tenía algunas monedas en la bolsa, que constituían toda su fortuna. Temió ser robado mientras dormía y buscó un lugar seguro para guardar su dinero. Vio una gran piedra plana, la levantó y puso sus monedas debajo. Tranquilizado, se acostó y se durmió. 

Un hombre poco escrupuloso pasó por allí en el momento mismo que Than ponía la piedra en su lugar. Esperó que el joven se durmiera, robó su dinero y desapareció. Than durmió con los puños cerrados hasta el alba. 

Apenas levantado, se fue a lavar a un arroyo y regresó a donde se encontraba la piedra plana. La levantó para recoger sus monedas, con las que pensaba comprar un buen desayuno en la ciudad. Levantó por tanto la piedra y pasó su mano por debajo. Sus dedos no encontraron más que la tierra seca. Puso en tensión todos los músculos de su cuerpo y quitó enteramente la piedra. El dinero había desaparecido. Than estaba desesperado, no entendía qué podía haber sucedido. Estalló en sollozos y se puso a dar voces pidiendo ayuda. La gente en la ciudad escuchó sus gritos. Se reunieron alrededor suyo y le preguntaron cuál era la causa de su perturbación. Entre dos sollozos, Than intentó explicar lo que le había sucedido. Poco a poco una multitud lo rodeó, pero nadie entendía nada hasta que llegó el alcalde de la ciudad. Se abrió paso entre la multitud, se aproximó a Than y le pidió que se calmara para que pudiera explicar la causa de su desgracia.

-La noche anterior dormí al borde del camino. Escondí mi dinero debajo de una piedra. Por la mañana miré debajo de la piedra y mis monedas habían desaparecido.

El alcalde frunció el ceño, reflexionando seriamente sobre lo dicho por Than. La multitud lo siguió atentamente para ver cuál sería su reacción.

-¿Dónde está la piedra? -preguntó el alcalde.

-Aquí está -respondió Than, mostrándoles a todos el lugar donde su dinero había desaparecido.

-¡Detened a esa piedra! -ordenó severamente el alcalde-. Será juzgada por robo. ¡Ella es sin duda alguna la culpable! 

La gente estaba estupefacta, no creían lo que oían.

-¿Por qué me miran así? ¡Arriba, carguen con esta piedra, está claro que ella ha robado a este joven! 

El tono del alcalde no se prestaba a discusiones. Los habitantes obedecieron sus órdenes. Cargaron la piedra y la llevaron a la plaza central de la ciudad, donde se celebraban todos los procesos judiciales. El alcalde se sentó y el escribano abrió los registros de justicia, presto a registrar el proceso. Toda la población de la ciudad los rodeaba, curiosos por ver el desarrollo del proceso. Los jueces tomaron su asiento en la plaza. El alcalde dio la orden de presentar a la piedra para responder por la acusación de robo. Dos hombres trajeron la piedra plana y la depositaron delante del alcalde, que la miró con un aire furioso. En el público, cada uno hacía lo posible por no reírse. Cada uno disimulaba su sonrisa escondiendo el rostro entre sus manos mientras el alcalde interrogaba a la piedra.

-Piedra, ¿admites haber robado el dinero de este joven?

-…

-Escribano, anote que el acusado se rehúsa a responder. Piedra, ¿qué hacías tú en el borde del camino? ¿De que aldea eres?

-…

El alcalde jamás había estado tan serio. Miró severamente a la piedra.Entre la multitud, la gente escondía el rostro para reírse.

-¿Cuál es tu nombre? ¿Qué edad tienes?

-…

Las risas se escapaban dentro de la multitud. Algunos reían abiertamente, otros pretendían estornudar o toser. El alcalde, molesto, miró alrededor suyo y dijo:

-Ustedes saben que la ley prohíbe reír en un juicio. Esta es una corte donde la ley ejerce sus derechos. Les prevengo, ¡aquél que transgreda las leyes del tribunal será castigado! 

Se volvió de nuevo hacia la piedra y le preguntó:

-Piedra, ¿te crees muy mala? No pienses que te librarás guardando silencio. Responde a las preguntas que te hago. ¿Qué hiciste cuando este joven se durmió? ¿Qué has hecho con el dinero?

-…

El juez le gritó:

-¿Te burlas de la ley? Puesto que es así, ¡te condenamos a treinta latigazos y seguidamente, perderás la cabeza!

La multitud no se pudo contener más. Un hombre estalló de la risa, una mujer rió abiertamente y poco a poco todos rieron acarcajadas. Un clamor alegre se elevó sobre la plaza y, una vez que todos reían, fue imposible detener la algarabía general. Sólo el alcalde estaba serio. Miró al público y esperó a que se callasen. Cada uno hizo lo que pudo para controlarse y poco a poco la calma regresó. El alcalde se giró hacia su escribano:

-Anota en los registros que cuando el público ha escuchado la sentencia de los jueces sobre el proceso de la piedra ladrona, ha mostrado su desdén por la justicia mediante la risa, poniendo en ridículo a su alcalde. Cada persona presente está por tanto condenada a pagar una multa de diez piastras. 

Nadie más osó reírse. Los hombres y las mujeres se pusieron en fila y pagaron su multa. El alcalde recogió las monedas y se las dio a Than:

-Ten, hijo mío, he aquí una compensación por el perjuicio que has recibido en nuestra ciudad. Si no se puede ejercer una buena justicia, es necesario por lo menos consolar a la víctima. 

Than, contento, agradeció al alcalde y retornó a su camino. 
En cuanto a la piedra, los hombres la colocaron en las afuerasde la ciudad, donde le fueron aplicados treinta latigazos. No sabiendo cómo decapitarla, fue dejada al borde del camino para ayudar a los ladrones a reflexionar antes de actuar.


La carne de la lengua

Cuento Swahili

Hubo una vez en otro tiempo un rey rico y poderoso y una reina; una reina delgada, pálida y triste. No tenía apetito alguno, ni por los alimentos ni por la vida. El rey la observaba y no sabía cómo devolver la redondez al cuerpo que la reina había poseído años atrás.
 
Un día, mientras el rey miraba por la ventana de su palacio, vio pasar por el jardín una mujer que respiraba vitalidad, una mujer bien plantada, de hermosas carnes, de cuerpo generoso y mirada radiante. El rey reconoció en esa mujer a la esposa del jardinero y quedó estupefacto. Su propia esposa tenía todo lo que pudiera soñar, todo lo que una mujer pudiera desear y aun así, estaba flaca como un clavo herrumbroso. El jardinero, en cambio, no ganaba más de lo necesario para el sustento diario y tenía una mujer de formas abundantes...
 
El rey salió de su palacio al encuentro del jardinero, hablándole
de este modo: 

-Tu mujer está resplandeciente y la mía delgada al punto que
parece enferma. Dime cómo, de qué manera, alimentas a tu esposa. 

-Yo -respondió el jardinero- alimento todos los días a mi mujer con la carne de la lengua.

-¿Eso es todo?

-Sí señor, eso es todo.

El rey entró precipitadamente al palacio en busca de su cocinero, a quién ordenó: 

-Me vas a preparar un banquete a base de lenguas de todo tipo, sazonadas de todas las maneras posibles. ¡Quiero una gama de sabores que sea digna de los paladares más exigentes!
 
Al día siguiente, las mesas estaban cubiertas con toda suerte de platos con lenguas de buey, de ternera, lenguas de carnero, de conejo, de alondra, de gorrión y de garza real. Lenguas tostadas, cocidas, asadas, rellenas, hervidas, además de salsas confeccionadas con especias del mundo entero.
 
El rey fue en busca de la reina y la acompañó, orgulloso de sí, hasta el salón de banquetes. La invitó a servirse de los manjares, pero la desdichada, a la vista de todas las lenguas, bañadas en jugos de colores extraños, sintió náuseas y se retiró inmediatamente a su habitación.
 
El rey, despechado, acudió nuevamente a su jardinero y le dijo: 

-¡Tú te llevarás a mi esposa, la reina, a tu casa por seis meses, y la tuya vendrá a vivir al palacio! 

Los deseos de los reyes son órdenes. Así, a la mañana siguiente, se hizo el intercambio. 

Hay que dejar correr el tiempo en la vida... en los cuentos, son suficientes dos palabras. He aquí que los seis meses pasan volando. 

La reina regresó al palacio resplandeciente, con sus formas redondeadas y riéndole a la vida. En cuanto a la mujer del jardinero, era apenas la sombra de lo que fue. Estaba delgada y gris, su mirada estaba apagada y tenía un rostro que ya no sabía sonreír.
 
El rey, que no comprendió nada, pidió a las mujeres que le explicasen cómo era posible tanta transformación. 

-Cuando mi marido regresa en la tarde -dijo la esposa del jardinero- está siempre de buen humor. Durante la cena, me va contando su jornada: las flores que han abierto sus pétalos, los arbustos que retoñaron, las frutas que maduraron, la luna llena en medio de la noche. Cuando termina de cenar, toca música y canta, cuenta historias y me recita poesía. Las veladas con él tienen la savia del paraíso.
 
-Así es -afirmó la reina-. Siempre tiene una bella historia o una palabra dulce que ofrecer y así embellecer la vida. Da, en fin, lo mejor de sí mismo, ¡la carne de la lengua!
 
Nadie sabe si el rey comprendió verdaderamente.
Algunos dicen que desde ese día, las dos mujeres escogieron vivir con el jardinero. Otros, más optimistas, dicen que el rey aprendió a contar hermosos relatos… y que su reina vivió muy contenta el resto de sus días.

DESPERTAR A LA REALIDAD


"Tienes dos maneras de ver, de ob­servar. Una manera intelectual, teó­rica, sin profundizar. La otra manera de ver es existencial, mirando desde tu propia vida, desde tu ser.

Había una vez un árabe que viajaba en la noche, y sus esclavos, a la hora del descanso, se encontraron que no tenían más que 19 estacas para atar a sus 20 camellos. Cuando lo consultaron al amo, éste les dijo: -Simulad que claváis una estaca cuando lleguéis al camello número 20, pues como el camello es un animal tan estúpido, se creerá que está atado. Efectivamente, así lo hicieron, y a la mañana siguiente todos los camellos estaban en su sitio, y el número 20 al lado de lo que se imaginaba una estaca, sin moverse de allí. Al desatarlos para marcharse, todos se pusieron en movimiento menos el número 20 que seguía quieto, sin moverse. Entonces el amo dijo: -Haced el gesto de desatar la estaca de la cuerda, pues el tonto aún se cree atado. Así lo hicieron y el camello entonces se levantó y se puso a caminar con los demás.
Ésta es una buena imagen que puede ilustrar nuestra estupidez humana cuando estamos programados e incapaces de ver por nosotros mismos ni decidir por nosotros mismos, sino por hábitos, por unos gestos determinados, por la costumbre y por nuestra programación.

Un pez que tiene miedo a ahogarse sería la mejor defi­nición del hombre frente a su reali­dad. Cuando estamos dormidos no tenemos miedo de los sueños, pero sí tenemos miedo de despertar a la rea­lidad, porque supone un cambio. Es de suponer que preferir el sueño a la rea­lidad es de idiotas, pero así es.
El filósofo indú Kabir decía: “Me reí mucho al ver que el pez en el agua tenía sed.” Ésta es nuestra propia realidad de dormi­dos. Sólo se despiertan los que desean despertarse. Tratar de convencer a los que no lo entienden es como irritar al cerdo."

lunes, 3 de diciembre de 2012




  Dos mil operaciones gratuitas de cataratas se perderán si no se realizan hasta diciembre
Despistaje. Dr. Quispe trata a pacientes en el Instituto Ñahui.
Despistaje. Dr. Quispe trata a pacientes en el Instituto Ñahui.
Corra la voz. Unas mil operaciones ya ha efectuado el Instituto Ñahui en convenio con el Sistema de la Solidaridad y gracias a la donación de US$ 40 millones. Piden ayuda a gobiernos regionales y a empresas para movilizar a personas del interior del país.
Es como ver las cosas a través del cristal de un parabrisas sucio. De pronto, todo alrededor  –las caras de sus familiares, su casa, los documentos de su empleo, etc.– empieza a perder el color y el brillo que antes tenía y poco a poco la visión (ese sentido tan necesario y fundamental) se va perdiendo. A este mal se le llama cataratas.
La oportunidad para hacerle frente y recobrar la visión perdida llegó a nuestro país este año con la donación de 40 millones de dólares que hizo la Fundación Clinton, en marzo, explica el cirujano oftalmólogo Francisco Cirineo Quispe, director del Instituto Oftalmológico Ñahui. Él trabaja conjuntamente con el Hospital de la Solidaridad deSurquillo en esta labor contra las cataratas.
Sin embargo, hasta la fecha solo la mitad de ese monto ha sido ejecutado, y si bien se pensaba que las 3 mil operaciones que se tenían planeadas se realizarían en tiempo récord, hasta el momento solo mil personas han sido intervenidas.
DINERO SERÍA DEVUELTO
De no ser realizadas estas operaciones, miles de peruanos tendrán que seguir viviendo entre penumbras y el dinero de la donación tendría que ser devuelto para ser utilizado en campañas similares, pero, esta vez, en otros países.
"En promedio, una operación de cataratas cuesta entre 1.500 y 10.000 soles en algunas clínicas, pero aquí estamos interviniendo de manera gratuita", sostiene el doctor Quispe. No obstante, añade, las personas no vienen porque desconocen la campaña o no se animan porque tienen desconfianza. Por esos motivos hizo una invocación a los gobiernos regionales y a la empresa privada para que ayuden a movilizar hasta Lima a la gente del interior del país. Ahora que existen los recursos –detalló– sería injusto que la donación se pierda habiendo tanta gente que lo necesita.
El despistaje, el riesgo quirúrgico, las intervenciones y los controles posoperatorios se realizan también de forma gratuita. Una vez que el grado de avance de las cataratas ha sido establecido, el paciente es programado para su intervención quirúrgica. Cualquier persona mayor de 50 años puede realizársela a menos que exista algún tipo de condición diagnosticada por el médico.
La operación es mínimamente invasiva y poco complicada. Generalmente se efectúa con anestesia local, aunque en casos un poco más difíciles, como que el paciente tenga alguna molestia o se sienta muy nervioso, podría aplicarse anestesia general.
El cirujano entonces se adentra en el ojo y retira una parte de este llamada cristalino, que se opaca producto del avance de los años y perjudica la visión. La catarata es finalmente el cristalino opacado que debe ser removido. En su lugar, el médico colocará un lente intraocular. Los cortes son apenas de milímetros y no existen suturas. Una vez que el cirujano culmina con la intervención, el paciente reposa unos minutos y luego se va a su casa, a ver el mundo con nuevos ojos. Si es su caso, no pierda la oportunidad y cuénteselo a alguien. Difunda, corra la voz.
MÁS SOBRE ESTE PELIGROSO MAL
Las cataratas son la principal causa de ceguera en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), del total de personas que padecen discapacidad visual, el 33% está constituido por pacientes de cataratas. De acuerdo a estadísticas, en el Perú, cinco de cada diez personas mayores de 60 años de edad tienen pérdida total de visión causada por este peligroso mal.
Consejos: hay condiciones que pueden evitar un posible problema de cataratas: dejar de fumar, proteger los ojos de los rayos ultravioleta con lentes oscuros adecuados y recomendados por su oftalmólogo, así como la detección temprana a través de controles anuales si tiene más de 50 años.
Si ya se operó, el paciente puede reintegrarse a su vida  normal, pero cuidándose de no exponerse al sol y al polvo. Tiene que usar lentes oscuros durante dos semanas.
 
CLAVES
En el Hospital de la Solidaridad de Surquillo, que trabaja en conjunto con el Instituto Ñahui, hay un equipo de 35 cirujanos oftalmólogos que distribuyen su trabajo en turnos. En un día, pueden realizar hasta 20 intervenciones. Estas se realizan tres veces por semana.
Dicho nosocomio está ubicado en la Av. Angamos 714, Surquillo. Su horario de atención es de lunes a sábado de 9:00 am a 7:00 pm.
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COMO PROTEGERCE EN LA ALMENTACIÓN


 
Manzana
Protege el corazón
Previene resfríos
Evita diarrea
Mejora capacidad pulmonar
Suaviza las articulaciones
Albaricoque
Combate el cáncer
Controla la presión sanguínea
Salva la visión
Escudo contra el Alzheimer
Retarda el proceso de envejecimiento
Alcachofa
Ayuda a la digestión
Reduce el colesterol
Protege el corazón
Estabiliza el azúcar en la sangre
Protege contra enfermedades renales
Palta
Combate la diabetes
Reduce el colesterol
Ayuda a detener derrames
Controla la presión sanguínea
Suaviza la piel
Plátano
Protege el corazón
Calma la tos
Fortalece los huesos
Controla la presión sanguínea
Detiene la diarrea
Arvejas
Previene resfríos
Ayuda contra hemorroides
Reduce colesterol
Combate el cáncer
Estabiliza el azúcar en la sangre
Betarraga
Controla la presión sanguínea
Combate el cáncer
Fortalece los huesos
Protege el corazón
Ayuda a perder peso
Moras
Combate el cáncer
Protege el corazón
Estabiliza el azúcar en la sangre
Tonifica la  memoria
Previene el resfrío
Brócoli
Fortalece los huesos
Salva la visión
Combate el cáncer
Protege el corazón
Controla la presión sanguínea
Col
Combate el cáncer
Previene el resfrío
Promueve la pérdida de peso
Protege el corazón
Ayuda contra las hemorroides
Melón Cantaloupe
Salva la visión
Controla la presión sanguínea
Reduce el colesterol
Combate el cáncer
Apoya al sistema inmunológico
Zanahoria
Salva la visión
Protege el corazón
Previene el resfrío
Combate el cáncer
  1. Promueve la pérdida de peso
Coliflor
Protege contra el cáncer de próstata
Combate el cáncer de mamas
Fortalece los huesos
Desaparece los moretones
Protege contra enfermedades cardiacas
Cerezas
Protege el corazón
Combate el cáncer
Elimina los insomnios
Retarda el proceso de envejecimiento
Escudo contra el Alzheimer's
Castañas
Promueve la pérdida de peso
Protege el corazón
Reduce el colesterol
Combate el cáncer
Controla la presión sanguínea
Ají
Ayuda a la digestión
Calma dolores de garganta
Despeja los senos nasales
Combate el cáncer
Refuerza el sistema inmunológico
Higos
Promueve la pérdida de peso
Ayuda a detener derrames
Reduce el colesterol
Combate el cáncer
Controla la presión sanguínea
Pescado
Protege el corazón
Potencia la memoria
Protege el corazón
Combate el cáncer
Apoya al sistema inmunológico
Ajo
Reduce el colesterol
Controla la presión sanguínea
Combate el  cáncer
Mata las bacterias
Elimina los hongos
Pomelo
Protege contra ataques cardíacos
Promueve la pérdida de peso
Ayuda a detener derrames
Combate el cáncer de próstata
Reduce el colesterol
Uvas
Salva la visión
Combate los cálculos renales
Combate el cáncer
Realza la flora sanguínea
Protege el corazón
Té verde
Combate el cáncer
Protege el corazón
Ayuda a detener derrames
Promueve la pérdida de peso
Elimina las bacterias

 
Miel
Cura heridas
Ayuda a la digestión
Protege contra las úlceras
Incrementa energía
Combate las alergias
Lemons
Combate el cáncer
Protege el corazón
Controla la presión sanguínea
Suaviza la piel
Detiene el escorbuto
Lima
Combate el cáncer
Protege el corazón
Controla la presión sanguínea
Suaviza la piel
Detiene el escorbuto
Mango
Combate el cáncer
Potencia la memoria
Regula la tiroides
Ayuda a la digestión
Escudo contra el Alzheimer
Champiñones
Controla la presión sanguínea
Reduce el colesterol
Elimina las bacterias
Combate el  cáncer
Fortalece los huesos
Avena
Reduce el colesterol
Combate el cáncer
Combate la diabetes
Previene el resfrío
Suaviza la piel
Aceite de Oliva
Protege el corazón
Promueve la pérdida de peso
Combate el cáncer
Combate la diabetes
 Suaviza la piel
Cebolla
Reduce el riesgo de ataque cardiaco
Combate el cáncer
Elimina las bacterias
Reduce el colesterol
Combate los hongos
Naranja
Apoya el sistema inmunológico
Combate el cáncer
Protege el corazón
Regula la respiración
 
Durazno
Previene la gripe
Combate el  cáncer
Ayuda a detener derrames
Ayuda a la digestión
Ayuda contra las hemorroides
Maní
Protege contra afecciones cardiacas
Promueve la pérdida de peso
Combate el cáncer de próstata
Reduce el colesterol
Agrava la
diverticulitis
Piña
Fortalece los huesos
Alivia el resfrío
Ayuda a la digestión
Disuelve las verrugas
Detiene la diarrea
Ciruela
Retarda el proceso de envejecimiento
Previene la gripe
Potencia la memoria
Reduce el colesterol
Protege contra afecciones cardiacas
Arroz
Protege el corazón
Combate la diabetes
Combate los cálculos renales
Combate el cáncer
Ayuda a detener derrames
Fresas
Combate el cáncer
Protege el corazón
Potencia la memoria
Calma el stress
 
Camote
Salva la visión
Levanta el ánimo
Combate el  cáncer
Fortalece los huesos
 
Tomate
Protege la próstata
Combate el cáncer
Reduce el colesterol
Protege el corazón
 
Nueces
Reduce el colesterol
Combate el cáncer
Potencia la memoria
Levanta el ánimo
Protege contra afecciones cardiacas
Agua
Promueve la pérdida de peso
Combate el  cáncer
Combate los cálculos renales
Suaviza la piel
 
Sandía
Protege la próstata
Promueve la pérdida de peso
Reduce el colesterol
Ayuda a detener derrames
Controla la presión sanguínea
Germen de Trigo
Combate el cáncer de colon
Previene la gripe
Reduce el colesterol
Ayuda a detener derrames
Mejora la digestión
Salvado de Trigo
Combate el cáncer al colon
Previene la gripe
Reduce el colesterol
Ayuda a detener derrames
Mejora la digestión
Yogurt
Protege contra las úlceras
Fortalece los huesos
Reduce el colesterol
Ayuda al sistema inmunológico
Ayuda a la digestión