sábado, 14 de noviembre de 2009

COMER BIEN

Cocinar bien y entender de buen comer es tal vez la costumbre más extendida entre los peruanos. Comemos de todo y en todas las ocasiones. Cuando nacen nuevos, cuando mueren viejos, cuando los niños se hacen adultos, cuando queremos decir la verdad o alguna que otra mentira, para seducir, convencer o amar. Testigo sin omisión, una mesa bien servida.

Cuando oiga decir a un peruano que la nuestra es la mejor cocina, recuerde siempre que este nada ingenuo atrevimiento nos lo da el pensar que si de sexto sentido se trata, los peruanos tenemos dos veces el del gusto.

Nuestra identidad se forja en la cocina: somos exigentes comensales y, muchos, mágicos cocineros. La democracia la vivimos en nuestras mesas: siempre habrá espacio para un cebiche de lenguado fresco, un pisco sour o un arroz con pato a la chiclayana más.

Nuestra capacidad de integrarnos la expresamos comiendo chifa, nombre propio de la cocina china en el Perú. Interminables y coloridos banquetes que exigen silencio y disciplina bocado tras bocado nos permiten valorar lo que de verdad significa diversidad.

Caigua Rellena
Pocho Cáceres
PromPerú

¿Geografía? Comer señores, en el Perú, es un viaje en sí mismo. Desde el prodigioso mar peruano del que salen como nadando nuestros cebiches, pasando por los Andes y sus cientos de variedades de papa, hasta la Amazonía, cargada del exotismo de una cocina misteriosa y natural, tenemos una sola gran ruta que hace del Perú un único territorio, la ruta que delinean nuestros sabores.

Sucede, pues, que al Perú lo premiaron con tierras y mares de abundancia divina y los peruanos, desde hace siglos, agradecemos este don cocinando, comiendo y creando, como lo hacen los dioses.

Mucho gusto, señores. Este es el Perú y son sus sabores los que lo invitan a conocerlo.

viernes, 13 de noviembre de 2009

EL PROFESOR Y LA HISTORIA

Recuerdo como un antiguo profesor de castellano nos comentó cómo estaría de feliz si algún día pudiera hablar acerca del contenido del Quijote o del de La Celestina y no de la última jugada de Ronaldinho o del último numerito salido de la basura televisiva, en una de esas entrañables reuniones tertulianas. Quizás por el paso de algún cometa por una galaxia muy lejana, o más seguramente, por la excelsa gentileza de un hombre entregado a la sabiduría y la docencia, ayer pude experimentar tal sensación. La conversación no sólo me sirvió para conocer a nuevos y utilísimos autores sino que me abrió la barrera que tuviera frente a todo lo metafísico a nuevas ópticas y consideraciones.

Sin ánimo de herir volátiles sensibilidades, me gustaría empezar mi artículo realizando cierto paralelismo con ese fenómeno conocido como “lengua muerta”. Poca duda cabe, de que en el campo de la práctica cotidiana una lengua muerta viene a ser como un cuadro; bello y dador de ese sentimiento de ser afortunado por haberlo conocido, pero poco, o nada, útil para sacar beneficio alguno en el campo de lo pragmático. Sin embargo, una lengua muerta posee un “plus” a tener en consideración, y es todo el acervo cultural que arrastra, todos los conocimientos expresados por las gentes que otrora la utilizaron. Algo semejante acaece con las religiones antiguas.

Tal y como reconoce, el en buena hora conocido autor, Mircea Eliade, el excesivo énfasis en lo “profano” desvinculándonos radicalmente de lo “sagrado” no sólo es legítimo, en el sentido de ser una de la infinidad de opciones posibles para el individuo, sino que tiene, como toda cosa en la vida, ciertos inconvenientes. Al igual que en el caso de las lenguas muertas, las religiones “muertas” atesoran pequeños diamantes en forma de prácticas, ritos, creencias e incluso conocimientos, de civilizaciones pasadas.

La religión antigua comprende también al Derecho, la Moral y la Ciencia de civilizaciones pretéritas. Un “paleontólogo” del Derecho, de la Moral o de la Ciencia debe acudir a tales “huesos” con el sino de entender los extremos del pensamiento y de la ciencia antaño en vigor. Sin duda alguna, tal encomiable charla sería complementada con una posterior lectura de su libro (La ciudad cautiva) dónde uno puede percatarse de la afortunada elección del autor de querer inmiscuirse en la psique de los antiguos a través de su religión y de sus creencias. Un error grave en el que incurre el ojo foráneo, es querer trasladar nuestra óptica actual a tiempos pasados. Obviamente, existen ciertas normas (por ejemplo las de la Física) que permanecen inmutables, y pese a existir ciertos paralelismos, semejanzas y metáforas; no tiene excesivo sentido caer en el etnocentrismo religioso del que, quizás inconscientemente, adolecemos en multitud de ocasiones.

Recuerdo aquel aforismo del profesor Redondo que afirmaba que: “si se puede decidir tener creencias, se puede decidir tener creencias falsas; no se puede decidir tener creencias falsas; por lo tanto, no se puede decidir tener creencias”. En otras palabras, no podemos culpar a aquéllos que habitaron el Pasado, de tener creencias diferentes a las nuestras, ni, desde una óptica ofensiva o radical, creer que nos hallamos ante hombre primitivos o subdesarrollados. Ya sea des de una óptica teológica, o desde una óptica más evolucionista (empírica), con la que yo más me identifico, está claro que el hombre de civilizaciones pasadas no tuvo porqué ser menos feliz o estar sumiso en un mundo desgraciado y perverso. El campesino de la Edad Media, el asirio de la gran Nínive, el bizantino de Constantinopla o el maya de Tikal no fueron gentes partícipes de un estado de atávica tristeza. Cada cual le toca vivir en un tiempo y en un mundo, y participar en las creencias y pensamientos del Mundo en el que le toca vivir, o más concretamente, participar de aquellas creencias y valores que le insertan sus más primordiales educadores, sus progenitores.

El hombre no decide sus creencias; sin querer caer en la redundancia, quisiera volver a adjuntar aquellas palabras del profesor Óscar Valtueña Borque que afirman que: “el ser humano, el más prematuro de toda la tierra, nace con una organización cerebral prácticamente inactiva, y debe vivir con otros seres humanos para que se active su genoma. El niño sin socialización no es más que la esperanza de un ser humano”. El hombre no elige sus creencias, se halla sumergido en el paradigma que le toca vivir. Sin embargo, haciendo cierto símil con la teoría evolutiva, nuestro pensamiento, nuestra religión, nuestras creencias… cambian con el tiempo, a la deriva de la inercia. Ello nos metería en un debate sobre el camino hacia la complejidad, idea que yo rechazo. Nuestras ideas no son más complejas ni mejores que las que tuvieran los romanos, los mayas, Einstein, Cervantes o Julio César; son elementos impregnados por el condicionante del paradigma y del “hábitat” en que a cada cual le toca vivir. Quisiera hacer un último símil evolucionista que será motivo de otro artículo: un tiranosaurio no era una especie menos compleja ni evolucionada que un águila arpía simplemente se trata de especies que se han adaptado a medios en los que les ha tocado vivir, lo mismo que acaece con las personas y los grupos étnicos, medios que no elegimos ni controlamos, ¡pero es que acaso podemos controlar el futuro o los cambios!


sobre lobos y buitres

Homo hominis, lupus” es una idea sobre el hombre que siempre me ha seducido. Hobbes opinó que el hombre es un lobo para el resto de los de su especie. El Estado, Leviatán, debe concentrar el poder con el objetivo de evitar una cainísta carnicería. El hombre es malo por naturaleza, contrariamente a aquella opinión que asume la bondad inherente al hombre y su correlativa perversión por la vida en sociedad.

Si, por un momento, representáramos a todas nuestras ideas en un ficticio y metafórico, pero no por ello inútil, parlamento; nos percataríamos irremediablemente de lo radical que sería el escaño que debiera ocupar la Madre Naturaleza. Ciertamente, no existiría escaño más a la derecha de aquél que la Naturaleza debiera ocupar. Curiosa paradoja. El ecologismo no es una aproximación a la Naturaleza sino todo lo contrario, ir contra corriente, luchar contra la tendencia ultraconservadora innata de la madre de las madres, y por supuesto, matriarca de nuestra propia consciencia.

Aceptando los postulados de la ciencia moderna, la vida se basa en la evolución y en una idea clave, la selección natural. Parece obvio que no sólo actuará tal proceso sino que se deberán tener en cuenta las posibles mutaciones concebidas por la eventual recombinación producida en el proceso de concepción de un nuevo organismo. La mutación introduce la variabilidad, pero son los individuos, en si mismos diferentes, quienes compiten entre ellos bajo las reglas de la “ley de la jungla” o lo que es lo mismo, el imperio del más fuerte.

Ello me hace pensar en un posible motivo de separación entre las ciencias naturales y algunas de las más representativas ciencias sociales como pudieran ser el Derecho o la Moral. Las ciencias que tienen por objeto el medio natural se centran en aquello que es (empíricamente) y no en aquello que debiera ser (medio hipotético), como sí lo hacen el Derecho y la Moral. En palabras llanas, el Derecho y la Moral sirven de “camisa forzada” con el objetivo de evitar una brutal carnicería derivada del imperio de nuestra, por si misma, violenta y competitiva psique.

Que hoy he tenido un mal día será lo mínimo que pensará el lector. Bien. Pues ese no ha sido el caso, sino más bien todo lo contrario. En épocas de exámenes es quizás dónde un alumno, de cualquier disciplina, se percata, con mayor evidencia, de la competitividad irremediable que impregna todo lo que hacemos. Somos seres devotos de la inconformidad y del quererlo siempre todo: quién pudiera saber si no es ello el espejo que nos muestra la efectiva acción en nosotros de la selección natural.

Aquello que parece evidente es que toda acción que traspasa los artificiales moldes de la Moral y del Derecho cae en las fauces de nuestra violenta esencia. Cómo somos de competitivos e inevitablemente seducidos por la violencia se puede constatar en un simple ejemplo. Tengo la suerte de poder veranear en una bella aldea de poco más de cien habitantes. Alrededor suyo existen pequeños pueblecillos que dependen del ayuntamiento de mi pequeño paraíso estival, pero que tienen sus propios habitantes, y sobretodo, veraneantes.

El grueso de la población joven es veraneante, quedando pocas gentes nativas, cofrades de la lozanía, en tales lugares. Cada pueblo organiza su peculiar “selección de fútbol”, cursándose casa verano pequeños torneos. Al ser la gran mayoría descendientes de aquéllos que habitaron antaño tales pueblos, la mayoría tenemos casa y no faltamos ninguno verano por lo que los torneos acontecen entre las mismas personas año tras año. Inevitablemente, y no importa que se juegue a fútbol o a cualquier otro deporte, estas personas procedentes de Barcelona, Madrid o Valencia se identifican, curiosamente, con el pueblo (“de sus orígenes”) produciéndose rivalidades encarnizadas, que en la juventud, en no pocas ocasiones acaban en reyertas y escaramuzas. Ello sucede entre pueblos o entre bandas/equipos que se forman, con cierta vocación de estabilidad, en un mismo pueblo. Las personas tendemos a buscar motivos para identificarnos y oponernos/enfrentarnos al resto, dijo Genghis Khan que los mongoles sólo necesitaban establecer un enemigo común para unirse (¿a alguien le suena esto a nacionalismo, guerras religiosas o rivalidades interregionales...?).

En definitiva, sin Derecho ni Moral somos lobos, y si a ello le sumamos la ley, mayormente contrastada que la de la gravedad, del mínimo esfuerzo, nos encontramos ante uno de los motivos de que además de lobos podamos ser considerados como hombres-buitre.

¡Genial! ¡Vaya día a tenido el nene!. No, el caso es que tuve la suerte de cruzarme con un blog eln que mencionaba el terrible conflicto en la región sudanesa de Darfur y me hizo reflexionar. El hombre tiende al gusto y a la satisfacción, y de lo contrario, no sin razón, se le tilda a uno de masoca. Lo que pudiera explicar cómo nos importa un rábano, perdonad la expresión, aquello que pueda suceder en Darfur y muchísimo más lo que acaece, y no con menos gravedad, en Irak. Sudan no tiene interés, parece ser, para Occidente, será que no tenga “carroña económica” de la que nos podamos nutrir... No sé, quizás, como buitres, aún no hallamos puesto nuestro ojo en los despojos de un país donde, seguro, que en algún momento, cuando interese, se encontrará... carroña económica de la que sacar beneficio.

jueves, 12 de noviembre de 2009

SALUD Y DIETAS VEGETARIANAS

Hemos encontrado una interesante y sencilla página en español del DEPARTAMENTO DE NUTRICION DE LAANDREWS UNIVERSITY sobre la dieta vegetariana. Desde los estudios sobre la salud de los adventistas y sus dietas vegetarianas hasta investigaciones actuales, información útil, pasando por recomendaciones de la Academia Nacional de Ciencias, la Organización Mundial de la Salud o recordando la pirámide de alimentos vegetarianos al planificar el menú.

La dieta mediterránea, los vegetales...

Aunque los expertos en nutrición suelen aconsejar una dieta variada, lo cierto es que cada vez más se subrayan las VENTAJAS DE LA DIETA MEDITERRANEA y el consumo de VEGETALES van sumando investigaciones y estudios que desvelan importantes beneficios de la salud, especialmente ligados a la prevención de riesgos cardiovasculares y cáncer.

Pese a lo saludable de estas prácticas, un país como España incrementa cada año su gasto sanitario en enfermedades ligadas a deficientes hábitos alimentarios y ve crecientemente aumentar la población con PROBLEMAS DE OBECIDAD
Cambiar la cultura actual

Rapidez, disponibilidad de poco tiempo, publicidad de productos alimentarios poco saludables, etc. se suman a un importante desconocimiento nutricional y a hábitos que tienen poco que ver con los que nuestros abuelos seguían hace unos años.

Sería interesante conocer alguna encuesta sobre los hábitos alimentarios actuales y la percepción de sus efectos en la salud. Bastarían con preguntas sencillas, aparte de la composición de dietas. Por ejemplo, ¿Cuantas RECETAS VEGETARIANASs conoce una ama de casa? ¿Qué hace para que los niños coman verduras? ¿Conoce las FRUTAS Y VERDURAS DE TEMPORADA mes a mes? ¿Sabe manipular en la cocina correctamente los vegetales para que mantengan sus vitaminas y propiedades?.

Nos daría una idea del conocimiento que tienen los españoles sobre prácticas alimentarias y quizás algunas conclusiones relevantes sobre la salud.

Dietas para adelgazar y dietas vegetarianas

Aunque cada vez se nos alerta más sobre los riesgos de determinadas dietas, lo cierto es que detrás de muchas propuestas sobre las dietas vegetarianas a base deCOMIDA VEGETARIANA TRADICIONAL son las menos agresivas y dañinas si se siguen en períodos cortos e incluso y según algunos ayuda activamente a la desintoxicación. La prueba es que durante muchos años comunidades vegetarianas han recibido significativos beneficios de estas prácticas alimentarias.

COSINA VEGETARIANA

miércoles, 11 de noviembre de 2009

INFUSIONES CON HIERBAS NATURALES


Sabemos que no existen acciones milagrosas para bajar de peso, pero si podemos ayudar a equilibrar nuestro organismo consumiendo infusiones sanas y optimas para bajar de peso.

Infusiones con hierbas naturales
Lo ideal es consumir 2 o 3 tazas diarias de té, caldo o sopa:

1) Té de agracejo: Esta hierba se destaca por su acción contra la ansiedad, la angustia y la depresión, factores, que en general inducen a realizar grandes ingestas de alimentos. Pero ademas, cobra gran importancia como digestivo natural. Le recomendamos que tome 2 tazas por día hasta que comience a notar cambios.

2) Té de arenaria: Gracias a su acción diurética, esta hierba es la ideal para complementar un régimen para adelgazar. Dos tazas diarias serán suficientes para lograr los efectos deseados.

3) Té de bardana: Diurético y depurativo, el té de este yuyo colabora con el descenso de peso y con la belleza de la piel. Con 1 taza diaria todos los días, se eliminarán las toxinas que afean el cutis e impiden el correcto funcionamiento del organismo.

4) Té de carqueja: Esta hierba actúa como digestivo, hepatoprotector y depurativo. Beber todos los días una infusión preparada con 2 cdas. de carqueja por litro de agua es una buena manera de limpiar el cuerpo y dejarlo apto para realizar cualquier dieta.

5) Té de cola de caballo: También es diurético y depurativo. Simplemente vierta 2 cdas. de hierba por litro de agua y pasado 1 minuto del primer hervor, deje decantar la preparación y cuélela. Una taza diaria es una cantidad ideal.

6) Té de dulcamara: Actúa como diurético y desintoxicante, por eso libera al organismo de sustancias nocivas ayudándolo a eliminarlas rápidamente. Una taza a la mañana y otra a la noche serán grandes aliados para cumplir con una dieta exitosa.

7) Té de espina colorada: Se utiliza como diurético y contra los cólicos hepáticos y la acidez. De ahí que una infusión preparada con esta hierba sea de gran ayuda a la hora de complementar una dieta rica en verduras, legumbres y cereales.

8) Té de fucus: Es el adelgazante por excelencia. Actúa contra la obesidad y el hipotiroidismo. Estas cualidades naturales hacen que 3 o 4 tazas diarias, contribuyan con el descenso de peso.

9) Té de hisopo: Hete aquí, otro de los reductores que la naturaleza nos brinda. En forma de infusión o de gotas (en este caso hace falta comprar la tintura madre que se vende en dietéticas) esta hierba proporciona importantes descensos en lo que a grasa corporal se refiere.

10) Té de pasionaria: Ataca la ansiedad y los nervios. Por ende, sus efectos son de suma importancia para llevar a cabo una dieta sin tentarnos con recetas "potentes" en el camino. Consuma 2 o 3 tazas diarias. En casos de ataques de hambre súbitos, ingiera 2 tazas juntas.

11) Té de zarzaparrilla: ELiminar el líquido retenido en el organismo es la propiedad de esta hierba natural. Con sólo ingerir una taza diaria, obtendrá sus beneficios.

12) Té de marrubio: Antinflamoria y adelgazante. Estos son los beneficios proporcionados al consumir una infusión preparada con marrubio. Incluya 2 tazas diarias en su dieta y disfrute de su nueva silueta.

13) Té de centella asiática: Conocida por sus positivos efectos sobre la circulación sanguínea, esta hierba anticelulítica borra paulatinamente la piel de naranja, dejándola suave y con menos pozos e imperfecciones. ¿Cómo plasmar estos beneficios en nuestro cuerpo? Tomando 3 tazas diarias de este té, preparado con 2 cdas. de hierba por litro de agua.

Tés frutales

14) Té de pomelo: Una taza de infusión de esta fruta 30 minutos antes de cada comida reduce el apetito y ayuda a descomponer grasas. Además, limpia el sistema digestivo y urinario. Se prepara muy fácil, lavando un pomelo, cortándolo en cuatro e hirviéndolo durante 1 minuto. Lo mejor es consumirlo inmediatamente para que no pierda sus propiedades y nutrientes.

15) Té de durazno: Dos tazas diarias en ayunas son una excelente dosis para hidratar en profundidad la piel y reconstituir tejidos, dado que las enzimas que posee el durazno son ideales para cumplir con esta tarea. Para preparar esta infusión sólo deberá colocar un durazno lavado y cortado en agua y dejarla hervir por 1 minuto. Luego habrá que beberlo, tibio.

16) Té de ananá: El jugo de ananá tiene un alto poder descongestivo, por eso es excelente la acción que ejerce sobre edemas post-quirúrgicos, alergias y celulitis. Una infusión por día preparada con esta fruta constituye un potente eliminador de toxinas. Después de un mes ya pueden notarse los resultados. Por supuesto, que para lograrlo habrá que acompañar el té de ananá con un régimen balanceado e hipocalórico.

17) Té de melón: Refrescante y diurético, una infusión de esta fruta agiliza el funcionamiento del metabolismo y de esta manera colabora con el adelgazamiento. Lo ideal es beber 2 tazas en ayunas o ingerir un jugo de esta fruta inmediatamente después de despertarse. Para elaborar el té, simplemente deberá lavar y cortar en cubos un cuarto de melón. Una vez que el agua hierva, apague el fuego, deje reposar la preparación y bébala.

18) Té de naranja: Todos los cítricos son una valiosa fuente de inositol, parte del complejo vitamínco B, que entre otras propiedades ayuda a disolver las grasas. Por esta razón cualquier cítrico que utilice en infusiones (o directamente en su jugo) la ayudará a perder peso. El té de esta fruta, combinado con el de otras variedades en ayunas y a diario colaborará en gran medida con el modelado de la silueta.

Sopas y caldos de verdura

19) Levadura de cerveza como aderezo: Este ingrediente es ideal para suplantar al queso rallado y sumar salud y belleza a nuestro organismo. Es que a través de sus cualidades, colabora para que el apetito se reduzca notablemente. Sólo habrá que espolvorear 1 cdta. sobre la sopa o el caldo caliente y consumir. Además de hacer mermar el hambre, es un excelente depurativo.

20) Caldo y sopa de espárragos: Sus efectos diuréticos ayudan a desintoxicar el organismo y a eliminar las posibles retenciones de líquido. Pueden hervirse o ingerirse en caldo bebiendo el agua de cocción de esta verdura 2 veces por semana

martes, 10 de noviembre de 2009

ELGLAMOUR DEL AÑO50

AÑOS 50 ¡QUÉ GLAMOUR!


Ahora me ha dao por la moda de los años 50, en la que los grandes couturiers como Balenciaga, Dior, Hubert de Givenchy y otros, remarcaron la silueta femenina, poniendo especial énfasis en destacar la cintura y las caderas redondeadas. Así las grandes señoras y señoronas de la época vestian esos trajes y vestidos de cinturita marcada que acababan en faldas voluminosas con metros y metros de tela, con sus complementos a juego: tocados, zapatos de tacón, bolsos muy coquetos y guantes altos incluidos.
Las grandes divas del cine como Audrey Hepburn o Marilyn vestían sus creaciones, que aún hoy siguen inspirando a multitud de diseñadores. ¡Quien hubiese vivido en el Hollywood de los 50!

MODA DE LOS AÑOS 50









En España en los años 50, las mujeres vestian faldas o vestidos largos o por debajo de la rodilla, con volantes o fruncidos,las de alta sociedad llevaban sombrero y guantes,usaban zapato de tacon alto, no se pintaban mucho solo los labios que normalmente era color carmin,casi todas llevaban pelo largo recogido en moño o con pizas a los lados, tambien se usaban trajes de chaqueta tipo sastre y abrigos mas bien flojos y por supuestos siempre llevaban bolso a juego con zapatos que casi siempre era de color negro.
En los 50, el look de amas de casa perfectas incluía combinaciones como el azul turquesa en las sombras y el naranja en los labios. El peinado, de postizos tiesos por la laca, reflejaba el mismo aire artificial del maquillaje.
Durante los años cincuenta, la mujer se vió de nuevo atrapada en un estrecho corsé, tanto en sentido literal como figurado. Tras haber apoyado a su marido durante la guerra, deseaba volver a ser totalmente femenina, y para ello renunció sin saberlo a parte del terreno ganado para meterse otra vez en la cocina: representaba el ideal de casita en el campo, perfectamente decorada a la última, con electrodomésticos que falicitaban las tareas y con un aspecto impecable desde la mañana a la noche.
La silueta del "New Look" también se reflejaba en la ropa de diario. Los trajes volvían a ser la parte principal del ropero de muchas mujeres. La mayoría de las faldas eran estrechas y llegaban a media pierna. Las chaquetas eran entalladas y presentaban un pequeño faldón, así como una solapa muy marcada, pero que no era muy larga.
Tenía mucha aceptación las combinaciones de falda y blusa o bien de falda y conjunto, que consistía en un jersey y una chaqueta de punto combinada, casi siempre del mismo color.
La parte superior iba muy ceñida y modelaba el busto, por lo que requería un corpiño fuerte. Generalmente las mangas eran estrechas y largas o llegaban hasta medio brazo.En esta década vuelve el esplendor,triunfa el “New look” de Cristian Dior. La silueta se vuelve a forzar con una cintura muy estrecha, la mujer avispa y por contraste, mucho volumen en hombros, pecho y en la falda que aumenta su vuelo, pero manteniéndose por debajo de las rodillas. Las mujeres estaban hartas del estilo masculino y vuelven las curvas. Comienza el culto a la belleza. Los zapatos se estilizan y son más puntiagudos, abrigos de paño, bolsitos al codo, y las más elegantes sombrero o pamela. Las jovenes comienzan a dejar de ser clones de sus madres, inspiradas en las actividades deportivas, los pantalones pitillo, las zapatillas de ballet, el rok´n´roll...