lunes, 21 de febrero de 2011

CONSEJOS BÁSICOS PARA TRIUNFAREN UNA CITA

cena-romantica
1. Es todo una cuestión de actitud.
Debemos estar dispuestos a relacionarnos con el otro desde una posición de autoestima alta y mucha confianza en nosotros mismos. Si mostramos entusiasmo y expresamos visiones positivas, la cita habrá arrancado con el pie derecho.
2.Desterrar la pasividad.
Se debe tomar la iniciativa para empezar una conversación. Un simple “hola” puede ser suficiente para empezar.
Una “agresividad” bien entendida en una interacción de a dos incluye el humor, la naturalidad y una postura general relajada ante las cosas.
Al principio, conviene explorar los intereses y gustos de la otra persona para encontrar desde el inicio una plataforma común.
3. Las cosas (y las personas) por su nombre.
Es fundamental llamar a la otra persona por el nombre cuando nos dirigimos a ella. Esto provoca que nuestro interlocutor se sienta bien, además de imprimirle un toque personal a la conversación.
Tampoco debemos olvidarnos de usar el nombre al despedirnos de la otra persona.
4. No reprimirse, dejarse llevar.
No debemos dudar en sacar a relucir nuestro lado juguetón y frívolo. Después de todo no estamos en una entrevista de trabajo ni nada que se le parezca.
Cuanto menos contengamos dentro nuestro, mayor provecho le podremos sacar a ese rato de charla, y más conoceremos a la otra persona.
5. Usar ayuda externa.
Si esperamos que la situación se torne difícil, incómoda, o simplemente nos sentimos inseguros, siempre podemos llevar con nosotros algunos “ayudantes”.  Dependiendo de la ocasión, puede tratarse de objetos (joyas, nuestra cartera preferida , un perfume exótico, un libro o una revista), mascotas (perros o gatos) o personas (nuestros sobrinitos).
6. De cerca es mejor.
Ubicarse bien cerca de la persona que nos interesa es bueno, siempre que no sea considerado –por los movimientos de nuestro cuerpo– demasiado agresivo.
El idioma corporal juega una parte fundamental en el juego de la seducción. Los movimientos deben ser naturales y estar acompañados de un tono constante y suave de voz.
7. Saber escuchar es la clave.
Debemos prestar atención y estar verdaderamente interesados en lo que nuestro interlocutor tiene para decirnos.
Estemos atentos a los mínimos detalles de sus anécdotas, a las palabras que elige usar, a los movimientos de sus manos. A todos les gusta que los escuchen. Esto sin ninguna duda será un factor clave para atraer a la otra persona hacia nosotros.
8. No evitar el contacto visual ni mirar fijamente.
Este consejo parece ser contradictorio o difícil de seguir, pero no es así. Lo mejor siempre es hacer contacto visual intermitente con la otra persona.
Mirarlo a los ojos intensamente por un par de segundos, sí, pero luego alejar la vista casi descuidadamente. Todo sea para evitar las miradas incómodas.
9. No escatimar elogios.
Tener y expresar un alto concepto de la otra persona es la señal más evidente de que todo marcha bien. Pero cuidado: los elogios deben ser sinceros.
En caso de ser nosotros los que recibimos la admiración de otros, lo mejor es agradecer con un simple “¡Gracias!”, acompañado de una sonrisa.
10. El mejor cierre es una sonrisa.
Dato pequeño pero no menor, la sonrisa franca y sincera debe ser nuestra mejor amiga. Debe reflejar calidez y decir “me interesas” sin segundas lecturas.
Bien utilizada, será el arma más eficaz con la que contemos.

Historia Para Meditar

Una Historia Para Meditar

Una Historia Para Meditar
Una Historia Para Meditar
Esta es la historia de un muchacho que tenia muy mal carácter. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar un clavo detrás de la puerta.
El primer día, el muchacho clavo 37 clavos detrás de la puerta. Las semanas que siguieron, a medida que el aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta.
Descubrió que era mas fácil controlar su genio que clavar clavos detrás de la puerta. Llego el día en que pudo controlar su carácter durante todo el día.
Después de informar a su padre, este le sugirió que retirara un clavo cada día que lograra controlar su carácter.
Los días pasaron y el joven pudo finalmente anunciar a su padre que no quedaban más clavos para retirar de la puerta.
Su padre lo tomo de la mano y lo llevo hasta la puerta. Le dijo: -has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la puerta. Nunca mas será la misma. Cada vez que tu pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aquí ves. Tú puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero del modo como se lo digas lo devastara, y la cicatriz perdurara para siempre.
Una ofensa verbal es tan dañina como una ofensa física.

domingo, 20 de febrero de 2011

UN PUEBLO DE ITALIA QUÉ RENACE POR EL ARTE


El arte lo hizo renacer
El arte lo hizo renacer
Por Steve Burgess
Un pueblo medieval italiano resurgió de sus cenizas gracias al arte.
El pueblo de Valloria, situado en la punta occidental de la Riviera italiana, a la orilla del Mediterráneo, es una visión de esplendor bucólico. En las últimas décadas no lo habían afectado los estragos del turismo, pero, como la mayoría de los poblados pequeños, afrontaba un problema: sus jóvenes estaban emigrando. Angelo Balestra fue uno de ellos. Salió de Valloria a buscar trabajo en la gran ciudad, y al final se estableció en Milán para dedicarse a la publicidad.

Su deseo de volver a casa a visitar a la familia era muy fuerte, pero pronto empezó a temer los viajes que hacía los fines de semana para ver a su madre. “Se me partía el corazón”, cuenta. “En el pueblo, que en otro tiempo tenía cientos de habitantes, ya sólo quedaban 30 ancianos. No había tiendas, bullicio, nada... Y todo se estaba llenando de grietas o viniendo abajo: el techo de la vieja iglesia, los lagares tradicionales, las calles”.

Valloria no era el único lugar donde ocurría esto. Sobre las verdes colinas circundantes había otros pueblos medievales de calles estrechas y casas de piedra, que luchaban por encontrar un nicho en la nueva economía, impulsada por el turismo. Balestra temía las consecuencias—que la historia de su pueblo se perdiera en el olvido—, así que decidió poner en acción sus habilidades como publicista.

En 1991, con algunos amigos y ex compañeros de escuela, Balestra formó la asociación Le Tre Fontane (“Las tres fuentes”), llamada así por uno de los distintivos más famosos de Valloria. Su misión era reunir fondos para reparar casas y edificios y construir un pequeño museo. Lo primero que hicieron fue organizar un festival veraniego. Luego de crear una pegajosa frase en italiano—A Valloria, fai baldoria (“Jolgorio en Valloria”)—, celebraron la gran fiesta en julio de 1992, y fue un éxito.

“¡Había mil personas pidiendo comida!”, recuerda Balestra. “Tuvimos que despertar al carnicero del pueblo vecino para poder poner más carne en los asadores”.

Al grupo se le ocurrió después una idea aún más brillante. El festival de verano se había promovido con frases como “Valloria abre las puertas de su corazón”, para representar el orgullo del pueblo por su hospitalidad; sin embargo, como Balestra recuerda, la mayoría de las casas viejas estaban vacías o se usaban como bodegas, así que decidieron que el paso siguiente sería no sólo abrir las puertas, sino entregárselas a los pintores: en otras palabras, convertir el pueblo en una galería de arte al aire libre.

Valloria renació entonces como “el pueblo de las puertas pintadas” de Italia. En este país es una tradición pintar los poblados —incluso existe una agrupación llamada Associazione Italiana Paesi Dipinti—, pero en tanto que la mayoría de los pueblos están decorados de acuerdo con un tema, en Valloria se decidió dar a los pintores una libertad artística total.

El primer gran evento de pintura de puertas se programó para el primer fin de semana de julio de 1994. “Al principio la noticia corrió de boca en boca”, cuenta Balestra. “Invitamos a artistas de la zona, y también de Milán y Turín, porque allí vivían ex habitantes de Valloria”.

Ese año se pintaron 18 puertas, con obras como La Virgen y el Niño, de Marcello Bonomi, y una pintura surrealista de una silla roja suspendida en una habitación de azulejo blanco, de Rosario Curcio (pág. XXX). El ilustrador Marco Scuto creó un cuadro de un hombre que flota —como Mary Poppins— con un paraguas en una mano y una bomba para inflar neumáticos en la otra (pág. XXX).

El artista turinés Fabrizio Riccardi creó una obra que hoy figura entra las favoritas de los habitantes del pueblo. Su cuadro (pág. XXX) muestra a una monja asomada a una ventana que se cubre la boca, escandalizada por lo que ve: dos lagartijas en plena cópula, pintadas sobre el antepecho de una ventana real. La imagen de Riccardi capta el sentido de diversión y libertad que ha atraído aquí a pintores de Suiza, Alemania, Irlanda y Estados Unidos. Apenas se corrió la voz en la comunidad artística, empezaron a llegar cientos de solicitudes para pintar alguna puerta de Valloria.

Hasta la fecha se han pintado 122 puertas, y ya no quedan muchas por decorar. “Ahora hay menos puertas disponibles”, señala Balestra. “No podemos ofrecer más de seis o siete cada año. En el verano pasado recibimos 30 solicitudes, y tuvimos que rechazar la mayoría de ellas”.

“A nadie se le paga, pero es un gran honor participar en la renovada vida de este hermoso pueblo antiguo”, dice Alessandra Puppo, pintora formada en Florencia.

Otra artista, Michelina Croteau, vino aquí desde Nueva Hampshire, Estados Unidos. Se puso en contacto con Balestra después de encontrar las puertas de Valloria en Internet, y él le envió una invitación. “Mi experiencia en Valloria fue maravillosa”, afirma. “Los residentes acudieron a verme pintar, sobre todo los niños”.

El cuadro de Croteau, Origami por la paz, muestra unas grullas de papel. “Me la pasé tan bien en el festival, que regresé al año siguiente con algunos amigos y familiares”, cuenta. En esa ocasión, se llevó una grata sorpresa. “Mi puerta se había convertido en una obra de arte interactiva”, prosigue. “Otras personas habían hecho dibujos de grullas de origami sobre la puerta y los habían firmado”.

Valloria ahora es famosa tanto por el festival de pintura de puertas, en julio, como por otro evento de verano: el banquete anual de agosto.

“La gente del pueblo cocina todo”, dice Maria Bietolini, una colega de Balestra que colaboró en la campaña publicitaria de Valloria. “Los jóvenes ayudan como meseros, y se pasan corriendo toda la  noche para servir a mil personas que se congregan en la colina, a la sombra de los olivos. El menú incluye recetas tradicionales de la región. Incluso los vinos y licores son de pequeños productores del valle”.

En algunos aspectos, Valloria casi no ha cambiado. Aún es un rinconcito soñoliento. La población permanente, que había bajado de varios cientos de habitantes a tan sólo 30, ahora es de alrededor de 40. Sin embargo, esta cifra es engañosa: muchos ex residentes han comprado y restaurado casas de verano, que suelen alquilar a los turistas, algunos de los cuales a su vez han comprado casas veraniegas. Hoy día Valloria se jacta de tener cuatro nuevos agriturismi, u hostales campestres. Un integrante del grupo Le Tre Fontane renunció a su empleo como plomero y abrió un exitoso restaurante, La Porta dei Sapori (“La puerta de los sabores”).

“A finales de los años 90, cuando pinté mi puerta, en el pueblo vivían sólo 30 ancianos y no había empleos para los jóvenes, que huían lejos”, cuenta Alessandra Puppo. “Ahora, a esas personas mayores se han unido sus familiares jóvenes”. Y entre los nuevos residentes está nada menos que Angelo Balestra. “Decidí dejar Milán y regresar aquí cuando me jubilé”, explica. “Me siento muy feliz de haberlo hecho. Ahora éste es un lugar donde realmente vale la pena vivir”.

UNA GUIA PARA PROTEGERSE DEL SOL CORRECTAMENTE

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Protegerse del sol parece bastante sencillo: basta con untarse un poco de filtro solar antes de salir al aire libre. Pero un estudio reciente indica que quizás usted no lo esté haciendo bien. En una encuesta hecha a 423 adultos en el Centro de Tratamiento del Cáncer Memorial Sloan-Kettering, en Nueva York, menos de un tercio de ellos dijo saber que el filtro solar se debe aplicar media hora antes de exponerse al sol (es necesario dejar pasar ese tiempo para que el producto se absorba en la piel y la proteja). Y sólo el 18 por ciento sabía que se debe usar 30 gramos (unas dos cucharadas) del producto para cubrir todo el cuerpo una vez puesto el traje de baño. Tomar sol sin seguir estas recomendaciones no es un asunto trivial, afirma Steven Q. Wang, director del estudio, de hecho significa que no está debidamente protegido de los rayos solares dañinos. Aquí lo que se debe saber:

Elija un filtro con factor de protección solar (FPS) de 50.

Este factor es lo suficientemente alto para filtrar el 98 por ciento de los rayos UVB (los que queman la piel). Usar un filtro con FPS mayor puede ser contraproducente, pues si bien estas cremas le permiten pasar más tiempo bajo el sol sin quemarse, no todas le dan una protección igual de prolongada contra los rayos UVA (los que broncean, y a los cuales se les ha vinculado también con el cáncer de piel).

 Revise en la etiqueta los ingredientes.

Como el FPS no indica nada sobre la protección contra los rayos UVA, elija un filtro solar que contenga un tres por ciento de avobenzona y octocrileno, o bien, uno que contenga óxido de cinc o dióxido de titanio. No se preocupe: los productos actuales no dejan la nariz blanca, como la de los guardavidas.

Más vale que sobre.

Use suficiente filtro solar para cubrir toda su piel. Algunas personas pueden requerir más de 30 gramos.

Aplíquese el filtro con frecuencia.

Necesita ponerse el filtro media hora antes de tomar sol, y luego, cada vez que haga falta. Tenga en cuenta que pierde protección al transpirar, caminar, nadar y al frotarse la piel, así que úntese más por lo menos cada dos horas

sábado, 19 de febrero de 2011

NIÑO MILAGRO

El niño milagro de Haití El niño milagro de Haití
Por Kenneth Miller
Sacado de entre las ruinas durante el terremoto, lucha con su familia por reconstruir su vida.
En los más profundo de la campiña haitiana, a tres horas del atestado Puerto Príncipe, azotado por el terremoto, Moise “Kiki” Joachin comparte una chabola de madera de dos habitaciones con su hermana mayor, su hermano pequeño, su madre, sus abuelos y otros cuatro o cinco parientes. Cocoteros y bananeros crecen en el sucio jardín, pero una inundación los arrasó el pasado noviembre. Así que le compran comida a los vendedores de la calle, lo que supone un agujero para su minúsculo presupuesto. Kiki, tímido y dado a las respuestas monosilábicas, sigue luchando para encontrar su lugar en el nuevo entorno. Cuando se le pregunta que le gusta más, si este pueblo tranquilo de Depale – donde ha pasado los últimos doce meses o su bulliciosa ciudad de origen, Kiki, de ocho años responde sin dudar: Puerto Príncipe.

Allí era donde estaba el 12 de enero de 2010 cuando un terremoto brutal devastó Haití. Durante ocho días, Kiki estuvo atrapado bajos las ruinas de su apartamento en la capital. Se acurrucó en un pequeño espacio bajo toneladas de escombros sin alimento ni agua, sin poder apenas moverse;  cerca suyo, se encontraba su hermana Sabrina, de once años, que también sobrevivió y los cadáveres de otros tres hermanos, incluyendo su hermano Titite, de cuatro años, que murió a su lado. Entonces, en el octavo día, una vecina que estaba rebuscando entre sus cosas, oyó los lloros débiles de Kiki pidiendo agua. Un par de equipos de rescate de Nueva York y Virginia se pasaron cuatro horas perforando con mucho cuidado entre los escombros.  Por fin, llegaron hasta Kiki y Sabrina. Al salir del agujero, Kiki esbozó una sonrisa radiante y levantó los brazos en señal de victoria.

En mitad de un desastre que mató a 220.000 personas, causó 300.000 heridos y dejó 1,6 millones de personas sin hogar, el rescate de Kiki fue recibido como una gran noticia. “Sonreí porque por fin me vi libre,” dijo Kiki a los reporteros. “Sonreí porque estaba vivo.”

En noviembre, Reader’s Digest envió a la fotógrafa Allison Shelley a seguir los pasos de Kiki y su familia en Depale. “Son muy luchadores,” afirma la periodista. “Los adultos comparten un par de colchones en el suelo y los niños duermen sobre pilas de ropa y edredones”. Aún así, los Joachin han escapado mejor que muchos otros en este vapuleado país, donde más de un millón de personas viven todavía en ciudades formadas por tiendas de campaña en las calles rotas de la capital y más de 1.600 han muerto a causa de un brote de cólera. Aproximadamente 100.000 niños se quedaron huérfanos en el terremoto pero Kiki todavía tiene a sus padres.

Cuando la tierra empezó a temblar, su madre, Gracia Raymond, estaba en el porche de su edificio de cinco plantas. Cuando se derrumbó, corrió hacia su hijo de cinco años, David que estaba fuera porque había ido a por agua. Ensangrentada a causa de los bloques de cemento que caían, empezó a excavar frenéticamente entre el hormigón derrumbado para buscar a sus otros cinco hijos. No pudo abrirse camino.

Mientras tanto, el padre de Kiki, Odinel, pasó una noche atrapado en su oficina del servicio aduanero de Haití. Le llevó dos días más encontrar a su mujer. Cuando ésta le dijo que sus hijos Kiki, Sabrina, Titite y sus hermanas Yeye, de nueve años y Didine de 15 meses – estaban enterrados bajo las ruinas de su casa, “le pedí a un vecino que me cortara la cabeza”, recuerda Odinel “porque no me quedaban motivos para vivir”.


Su pena se alivió cuando Kiki y Sabrina fueron rescatados con vida por dos bomberos americanos – el neoyorquino Chris Dunic, que también trabajó entre las ruinas del World Trade Center tras los ataques del 11-S y el virginiano Brad Antons. “Lo más duro fue conseguir que saliera el niño,” afirma Dunic, que llevaba un casco y una mascarilla y sostenía un martillo neumático. “Le estábamos asustando”. Finalmente, su tía lo tranquilizó. Dunic pudo alcanzar al muchacho y se lo entregó a ella.

Después de ser tratados en un hospital de campaña dirigido por israelitas, los niños y su familia abandonaron el caos de Puerto Príncipe, camino del pueblo oriundo de Gracia, Depale.

Entre semana, Odinel frecuenta las calles de la capital, y acampa bajo una lona junto a las ruinas donde sus otros hijos están enterrados. Su trabajo en la oficina de aduanas se ha visto reducido a tres días por semana; los días libres, vuelve a Depale cuando puede pagarse el billete de autobús.


Kiki, Sabrina, y David andan cinco kilómetros todas las mañanas hasta un colegio llamado Ecole Renovation, en la ciudad de Jacmel. En Puerto Príncipe, muchos niños no han vuelto a retomar sus estudios aún, porque la mayoría de las escuelas se destruyeron con el terremoto. “Me gusta el colegio, incluso los deberes”, dice Kiki, aunque la durísima prueba le dejó a él y a sus hermanos tan afligidos que no fueron a clase en todo el semestre. Su asignatura favorita es matemáticas; cuando crezca, dice a los adultos, espera ser mecánico, camionero o quizás ingeniero para poder reconstruir su destrozado país. 

Como la mayoría de los colegios en Haití el Ecole Renovation cobra matrícula, unos 100 dólares al año por niño. Como le resulta imposible hacer frente a los pagos, Odinel debe 400$ y le preocupa cómo va a saldar la deuda. No vivimos muy bien”, dice, “pero yo quiero que mis hijos continúen yendo al colegio. Después pueden aprender un oficio – el que les guste”.

Kiki mira hacia el mundo con ojos de superviviente. Claramente, lo vivido le dejó traumatizado. “Cuando se cayó nuestra casa, pensé que iba  morir”, recuerda. Al quinto día bajo los escombros, dice “vi morir a mi hermano justo al lado mío”. Recuerda como sollozaba mientras Sabrina cubría al pequeño Titite con su camiseta. Los meses siguientes, la alegría que había transfigurado el rostro de Kiki cuando fue rescatado hizo acto de presencia en contadas ocasiones. A menudo permanecía callado y retraído.

Ahora, sin embargo, está empezando a avanzar. Su profesor dice que se está abriendo en clase, que habla un poco más y que hace lo posible por progresar.

Mientras tanto, el país de Kiki, apenas ha empezado a emerger de entre los escombros. Según las últimas estadísticas disponibles en prensa, sólo se han entregado 897 millones de dólares de los 5.750 millones prometidos por 130 países para la recuperación de Haití. Sin embargo, los Estados Unidos han donado 324 millones de dólares en fondos de reconstrucción. “El dinero no está llegando a estas personas” afirma el miembro del cuerpo de bomberos Dunic, que sigue la situación a través de los nuevos informes. “No están mejor ahora que inmediatamente después del terremoto”.


Como los retrasos son cada vez mayores, familias como la de Kiki se enfrentan a disyuntivas que la gente de los países más ricos rara vez tiene que contemplar. ¿Comida o colegio? ¿Tienda de campaña en la ciudad o chabola en el campo? ¿Permanecer con los seres queridos o viajar para buscar trabajo? “Mi sueño es montar un negocio para mi familia,” dice Odinel, “quizás vender arroz y judías para poder añadir otra habitación a la casa y que así los niños puedan dormir mejor.” Mientras tanto, Gracia y él dan gracias por lo que tienen. “Fue un milagro”, dice. “Dios no quiso que perdiéramos a todos nuestros hijos”

MALOS HÁVITOS EN EL TRABAJO


Diez malos hábitos en el trabajo
Muchas veces, el que está mejor considerado en una empresa no es el que trabaja mejor, sino el que da menos problemas. Nos explicamos. Es evidente que el empleado tiene que hacer bien su trabajo, pero dentro de estos parámetros, siempre gana puntos que el trabajador que no da problemas y que se dedica a aportar soluciones a la compañía.

Especialmente en estos momentos de dificultad, es importante hacer las cosas bien en el trabajo, no ser visto como el problemático y saber leer cuáles son los deseos de la empresa en cada momento. Y en todo esto tienen una influencia directa los hábitos en la forma de trabajar. A continuación, desgranamos algunas de las actitudes que pueden ponerte en el punto de mira de las empresas. Son 10 errores graves que mancharán tu expediente y que debes evitar cometer:

1. Dilación con el trabajo: No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Esta frase resume una actitud positiva frente a cualquier trabajo. Resalta un alto grado de profesionalidad en el trabajador y esto es muy positivo. En cambio, si vamos dejando el tiempo pasar, las tareas se nos acumulan encima de la mesa y tenemos que terminarlo todo, deprisa y corriendo, siendo en ocasiones el resultado no el esperado.
2. Poca rigurosidad con el e-mail: Si miramos la cuenta de correo electrónico, miramos la cuenta de correo electrónico. No podemos pasar el día navegando por Internet porque se nos va a acumular el trabajo, como decíamos en el punto anterior. Sólo cada cierto rato, y durante un breve espacio de tiempo, podemos desconectar.
3. No confundas lo informal con lo irrespetuoso: En una empresa como en cualquier otro sitio, debemos saber dónde está la línea que marca la diferencia entra la informalidad y el ser irrespetuoso, y asegurarnos de no cruzarla nunca. Faltar al respeto es una falta grave.
4. No te aproveches de la libertad de acción: Te dan la mano, y tu les coges el brazo. Actuar así puede costarte muy caro, porque mientras ellos demuestran que confían en ti, tu les das todas las muestras de que no pueden hacerlo.
5. Falta de adaptación: Demuestra siempre que estás a gusto con tu equipo y que te sientes parte de él. Hacer la guerra en solitario no es una buena idea en ninguna compañía.
6. Llegar siempre tarde: Hoy en día, no pasa nada si llegas cinco minutos tarde, o incluso diez. Las empresas saben que luego estiras tu jornada y acabas trabajando incluso más. Pero no lo conviertas en un hábito, porque primero son cinco minutos, luego diez y luego veinte, treinta, etc. Esto puede poner en duda tu profesionalidad.
7. Rigidez: Debes demostrar que eres una persona abierta, tanto social como mentalmente. La rigidez o los pensamientos únicos no funcionan en las empresas de hoy, en las que prevalece el trabajo en equipo.
8. Llevar siempre la contraria: Tu opinión importa y las críticas constructivas siempre son bienvenidas. Pero resulta lógico que si estás en desacuerdo con todas las decisiones que se toman, ocurre algo más. Quizá esta no es tu empresa.
9. Hablar mal de la compañía: Mucho cuidado con lo que dices y a quién se lo dices. Puedes discutir algunas acciones de la empresa porque no te parecen las más adecuadas, pero si no te gusta tu lugar de trabajo, no pierdas el tiempo criticando.
10. Hablar mal de un compañero: Tampoco está bien criticar a otro compañero constantemente. Si no nos gusta su trabajo, deberíamos hablarlo con él directamente, sin tapujos.

Cualquiera de estas acciones puede llevar a las empresas a marcarnos como trabajadores poco corporativos, por mucho que nuestro trabajo sea excelente. Y sino, fijémonos en el mundo del fútbol: hay tremendos jugadores que mueren por la boca. Da igual los goles que marquen. En la empresa, sucede lo mismo. Nadie es imprescindible.

viernes, 18 de febrero de 2011

NOTICIAS CURIOSAS EN EL MUNDO

Noticias curiosas en el mundo hoy: Se lanzan al vacío con el cadáver de su hijo

Noticias curiosas en el mundo hoy: Se lanzan al vacío con el cadáver de su hijo
Estás son las noticias curiosas en el mundo hoy, reseñadas por: El Mundo.es, ABC.es, El Universal.com.mx y El Comercio: Se lanzan al vacío con el cadáver de su hijo; Niño de 2 años caminó kilómetros mientras sus padres creían que dormía; Capturan a joven argentina con una maleta hecha de cocaína; Vestida de novia rescata a familia de incendio y Mujer saudí se divorcia porque su marido le pide “demasiado sexo”
Es difícil hallar una historia más triste que la de Neil y Kazumi Puttick, cuyos cadáveres aparecieron anteayer al pie del acantilado de Beachy Head, en el condado de Sussex. Y no sólo por el regusto amargo inherente a los pactos de suicidio sino por las dolorísimas circunstancias que en este caso lo acompañan.
Neil (34 años) y Kazumi (44) saltaron juntos al vacío, cada uno con una mochila al hombro. Una escondía ositos de peluche y un tractor de juguete. En la otra la policía halló el cadáver de su hijo Samuel.
El niño —de cinco años— llevaba muerto desde el viernes, cuando los médicos del hospital que lo trataba lo enviaron a casa al entender que no podían hacer nada por salvarle la vida. Tres años antes lo había dejado parapléjico un accidente de coche y sus padres habían adaptado sus trabajos y su casa a los cuidados del pequeño Sam. Una tarea difícil pero gratificante que se truncó cuando el niño cayó víctima del brote de meningitis que, esta vez, sí le costó la vida.
Un médico certificó el viernes por la noche la muerte de Sam en su domicilio. Es difícil reconstruir qué ocurrió desde entonces con Neil y Kazumi. Nada se supo de ellos hasta que el oficial de policía Stuart McNab avistó sus cadáveres desde el borde del acantilado el domingo al filo de las ocho de la tarde.
McNab decidió posponer el rescate de los cuerpos hasta el día siguiente. Sólo entonces se supo que Neil y Kazumi se habían precipitado al abismo aferrados al cadáver y a los juguetes de su hijo Sam. Antes, habían completado cerca de 200 kilómetros por carretera. Un oscuro viaje que les llevó desde su domicilio en el condado de Wiltshire hasta los aledaños de Beachy Head.
El acantilado es uno de los lugares preferidos por los suicidas británicos. Tanto que cerca del precipicio se instaló en 1976 una línea de teléfono para contactar anónimamente con la ONG Samaritans -08457909090- y un sistema de vigilancia y capellanía que desde entonces ha reducido sobremanera el número de muertes.
Un sistema que no pudo evitar el fallecimiento del matrimonio Puttick. Él inglés y ella japonesa. Ambos destrozados, presumiblemente, por la muerte de un hijo del que prefirieron no separarse jamás.
El Mundo.es
Niño de 2 años caminó kilómetros mientras sus padres creían que dormía
Mientras sus padres pensaban que dormía, un niño de dos años se levantó de la cama, atravesó la casa, el jardín, cruzó el pueblo de la provincia de Burgos en el que vive y llegó a la carretera nacional Madrid-Irún. Allí le encontró deambulando un camionero a punto de atropellarlo. Éste, avisó a la Guardia Civil de Tráfico y la patrulla se encontró al niño con su pijama, con buen aspecto físico y cobijado en la cabina del camión.
Debido a su corta edad y vestido únicamente con el pijama, el pequeño no podía aportar nada sobre su identificación. Los agentes iniciaron las gestiones oportunas para determinar si se trataba de una víctima de accidente o había sido abandonado por sus padres.
No fue hasta las ocho de la mañana cuando una patrulla de seguridad ciudadana localizó a los padres. Cuando los agentes les comunicaron la investigación abierta por la aparición de un menor, ellos aseguraron que su hijo se encontraba en la cama. Fueron a buscarlo a su habitación, ubicada en el segundo piso de la vivienda, y allí descubrieron con asombro que el niño había desaparecido.
ABC-Es

Capturan a joven argentina con una maleta hecha de cocaína
Una ciudadana argentina que viajaba a Madrid fue capturada el lunes en el aeropuerto internacional de Santiago con una maleta confeccionada con cocaína, informó la policía.
El comisario Leandro Morales, de la policía de Investigaciones, informó que la cocaína fue introducida en una mezcla con la cual se confeccionó la maleta.
”Es una resina mezclada con cocaína, de la cual a través de un proceso se extrae posteriormente la droga. Estamos hablando de unos 10 a 15 kilos de cocaína”, dijo Morales.
La mujer, de 26 años, identificada como Sandra Figueroa Saavedra, confesó que había sido contratada para trasladar la maleta hasta la capital española. Había llegado a Chile procedente de Rosario.
El Universal.com.mx
Vestida de novia rescata a familia de incendio
Aún con el ajuar de novia, Georgette arruinó sus zapatos y la ilusión de casarse de blanco al salvar a una familia de una casa en llamas
Todavía ataviada con su traje de novia, Georgette Clemons logró salvar a una familia de un incendio, ingresando al hogar en llamas en medio de una humareda espesa.
Las autoridades de Bridgeport, Connecticut, un estado colindante con el de Nueva York, informaron que Clemons acababa de abandonar su fiesta de bodas el domingo por la noche cuando observó que salía humo de una vivienda de la zona.
Clemons abandonó el automóvil que estaba conduciendo y corrió hacia la casa. La flamante casada dijo que una mujer estaba gritando desesperada, temiendo que algo ocurriera con sus animales y que no pensaba abandonar la casa. Por lo tanto, Clemons la sacó de la vivienda por la fuerza.
Luego de rescatar a los miembros de la familia Eitelberg, mientras los bomberos combatían el incendio, Clemons estaba cerca, doblando su ennegrecido traje de novia.
Clemons dijo que sus zapatos quedaron arruinados, pero que no era importante, pues todos en el hogar de los Eitelberg estaban sanos y salvos.
El Universal.com.mx

Mujer saudí pide el divorcio porque su marido le pide “demasiado sexo”
Una mujer saudí de 29 años quiere divorciarse de su marido porque éste le pide “demasiadas prácticas sexuales”, según la revista de internet Sabq.
La publicación no ofrece el nombre de esta mujer, cuyo trabajo es el de profesora, que ha presentado una queja contra su marido y ha pedido a un tribunal que le conceda el divorcio por “excederse la pareja en su legítimo derecho a practicar sexo”.
“Ya no tengo paciencia ante este comportamiento”, afirma. “He tenido paciencia durante más de cuatro años, pero ya no puedo aguantar esta situación”, según las declaraciones recogidas por la revista.
Al parecer, la mujer ha intentado explicar a su marido que sus prácticas sexuales son “una exageración”, especialmente tras compartir sus inquietudes con otras esposas.
Sin embargo, no se sabe si estas prácticas sólo difieren de las de las demás mujeres consultadas por su frecuencia o también difieren en su naturaleza.
Al principio de su matrimonio, cuando el fervor sexual del hombre ya era alto, otras mujeres le aconsejaron tener paciencia ya que lo normal, según ellas, sería que se calmara con el tiempo.
Sin embargo, lejos de disminuir, el deseo sexual de su marido pareció aumentar con el paso de los años. “Yo no he notado ningún cambio desde el principio, por el contrario, su deseo por sexo más bien ha aumentado, en lugar de reducirse”, declaró.
De momento, el juez ha dicho que no puede conceder el divorcio y que necesita más tiempo para estudiar los detalles de las prácticas entre la pareja antes de emitir un veredicto final.